Autor: Juan Luis Caviario

Atención a este título: ‘London Boulevard’. Ahora no nos suena de nada, pero pronto lo hará. Se trata del título de la película con la que debutará como director William Monahan, conocido por ser el guionista de infiltrados (‘The Departed’), un trabajo que le valió un Oscar. Monahan también se ha encargado del guión, una adaptación de la novela homónima de Ken Bruen. Para los papeles principales va a contar con los jóvenes y estelares Keira Knightley y Colin Farrell, una pareja de lo más interesante que sin duda resultará un buen gancho para la taquilla.

‘London Boulevard’ gira en torno a un criminal del sur de Londres que tras salir de prisión, intenta dejar el pasado atrás y cambiar de vida, para lo cual se convertirá en el ayudante/protector de una joven actriz con problemas. No soy muy bueno con las adivinanzas, pero apostaría que el primer personaje lo interpretará Farrell y el segundo será para Knightley, aunque es posible que el ocurrente Monahan piense otra cosa. Ya veremos. El rodaje comenzará este verano.

Pd: Antes, en el mes de marzo, Farrell trabajará a las órdenes de Peter Weir para su nuevo film, ‘The Way Back’.

Autor: Gabriel Ferreiro

A nadie se le escapa que, si bien, no es el responsable final de la película, el operador jefe (el director de fotografía, para entendernos) es crucial a la hora de definir la imagen final del relato. En complicidad (mayor o menor) con el director, forma un dúo que explora las posibilidades visuales de la película, buscando la unidad plástica que otorgue mayor fuerza y coherencia a la historia. El director de fotografía, siendo además el jefe del equipo de cámara, es uno de los líderes de los rodajes, y muchas veces, cuando el director es incompetente o sin personalidad, terminan decidiendo los planos.

He aquí una lista de los diez operadores que considero más en forma en el cine actual, muchos de los cuales seguro que serán del dominio público de todos:

Este mexicano de 44 años (en el centro, en la foto, rodeado de Clive Owen y Alfonso Cuarón) es considerado uno de los maestros de la cinematografía actual. Y lo es por méritos propios. En su breve pero apasionante filmografía atesora maravillas como su exquisito trabajo, que se acerca a la perfección, de ‘Lemony Snicket’s A series of unfortunate events’, o la genialidad fotográfica de ‘Children of Men’. Pero también ha firmado joyas visuales como ‘Sleepy Hollow’, o poemas visuales como ‘The New World’.

Antes de ser fotógrafo, este operador sugerente, vital, imaginativo y bohemio, fue marinero, ovejero, e incluso médico en Tailandia. Hombre de mundo, hoy día es una leyenda viviente del cine. Capaz de trabajar con grandes cineastas como Zhang Yimou o Wong Kar-Wai y de ofrecer un sello personal. También hizo su aportación a la carrera de M. Night Shyamalan (‘Lady in the Water’). Uno de sus últimos trabajos ha sido la muy esperada, y que esperamos estrenen algún siglo de estos, ‘Paranoid Park’ de Gus Van Sant.

Por supuesto que saltó a la fama por su exquisito trabajo en ‘El marido de la peluquera’ (Leconte, 1990), de la que vemos una foto arriba (porque no encontramos una de Don Eduardo que fuera satisfactoria), pero este genial fotógrafo lleva ofreciendo su talento desde bastante antes de ese gran éxito. Es cierto que las películas a las que suele ofrecer su visión, no están a la altura de su destreza, pero cuando hace cosas como ‘La joven de la perla’ (Webber, 2003) volvemos a darnos cuenta de quién es. Ah, y ‘Unbreakable’ (Shyamalan, 2000)

Todos le recordaremos siempre por su fotografía para ‘Se7en’, pero este oriundo de Irán de 54 años aún tiene muchas cosas que decir en el cine. Su estilo elaborado, barroco y a menudo oscuro, suele adaptarse muy bien a las historias que cuenta, por muy sorprendente que resulte. Ahora parece haberse asociado por un tiempo con Wong Kar-Wai, pues después de su gran trabajo para ‘My Blueberry Nights’ ha firmado para ‘The Lady from Shanghai’. Esperamos ansiosos, siempre, cualquier trabajo suyo.

Algunos dirán que su trabajo, casi exclusivo, con Steven Spielberg, para el que ha rodado todas sus películas desde ‘La lista de Schindler’, le ayuda para estar en el candelero. Y puede que sea cierto, aunque nunca ha repetido nada como esa película o ‘Saving Private Ryan’, que son sus dos Oscars, muy merecidos. Spielberg ha encontrado a un compositor de luces con muchos registros, que se adapta a sus requerimientos con solvencia

Sobre todo ha trabajo con los hermanos Coen, para los que ha filmado nueve películas seguidas, salvo la última. Pero sería injusto quedarnos tan solo en eso, pues ha sido el operador jefe de maravillas como ‘The Shawshank Redemption’ (Darabont, 1994), o ‘The Village’ (Shyamalan, 2004). Este británico serio y espigado, es un cachondo, o eso dicen, que sabe llevarse bien con todo el mundo en el set.

  • John Toll
  • Es uno de los pocos operadores de la historia en conseguir dos Oscars consecutivos, aunque fueron bien merecidos (‘Braveheart’ y ‘Legends of the Fall’), pero seguramente se lo merecía sobre todo por su extraordinario trabajo, premio especial técnico en Cannes, de ‘La delgada línea roja’, uno de los mejores trabajos fotográficos de la historia del cine. Últimamente, ha tenido películas menos impresionantes, pero ha demostrado su versatilidad, como en el excelente trabajo que hace en ‘Tropic Thunder’

    El segundo mexicano de esta lista no tiene nada que envidiar al primero. Y es de la misma quinta. Habitual de otro gran director mexicano, Alejandro González Iñárritu, ha fotografiado todas sus películas, incluso la última que se está filmando ahora. Pero además ha fotografiado dos películas para las que ha regalado una imagen sublime: ‘Alexander’ (Stone, 2004) y ‘Brokeback Mountain’ (Lee, 2005). En definitiva, un talentazo a tener en cuenta.

    Uno de esos veteranos que siempre está en el candelero. Es decir, que se mantiene arriba año tras año. Habiendo firmado varias películas de Coppola y Scorsese, entre ellas las geniales fotografías de ‘Bram Stoker’s Dracula’ o ‘Goodfellas’, que demuestran su genio a la hora de alternar ambientes.

    Actualmente se encuentra rodando ‘Inglourious Basterds’, de nuevo con Tarantino, aunque no quedó muy satisfecho durante el rodaje de ‘Kill Bill’ (luego, con el corte final, esto cambió), pero ya es una vaca sagrada del cin. Dos Oscars (‘J.F.K.’ y ‘The Aviator’) y una larga y fascinante carrera avalan al maestro de las luces altas y las sobreexposiciones. De su prolongada complicidad con Scorsese podemos destacar su maravilloso trabajo en ‘Casino’.

    Seguro que me dejo fuera a unos cuantos. No he nombrado a viejos maestros que parecen en horas bajas o que trabajan en películas poco satisfactorias, como Gordon Willis o Vittorio Storaro, a pesar de que nadie niega su ingente aportación al cine. ¿Quisiérais poner algunos más y quitar otros?

    Autor: Alberto Abuín

    Ayer en el mundo del Cine, el título de una película y el nombre de un actriz han brillado más que nunca. En la entrega de los famosos Globos de Oro (esos premios que un buen puñado de periodistas han logrado convencer al mundo entero de que son importantes), ‘Slumdog Millionaire’ y Kate Winslet, han arrasado. ¿Esperado? La cinta de Danny Boyle (que por cierto, está codirigida, ¿dónde está el Globo de Oro a su codirectora Loveleen Tandan?) ya había ganado infinidad de premios de infinidad de asociación de críticos de todos lados. Y todos esperábamos que Kate Winslet (la mejor actriz de su generación) se llevara un premio, pero ¿dos?

    ‘WALL-E’ se ha ido a casa con premio. Mickey Rourke empezará a vivir una segunda edad de oro. Y por supuesto Heath Ledger ha sido premiado por una de las mejores interpretaciones de los últimos años, merecido sí o sí, dejando a un lado polémicas sobre su muerte. Y Colin Farrell y Sally Hawkins han dejado a Javier Bardem y Penélope Cruz sin nada (vámonos de cervezas, invito yo).

    A continuación, los ganadores. Por cierto, algo me dice que los Oscars van a ser bastante distintos en algunos casos.

     

    Mejor película dramática:

    ‘Slumdog Millionaire’

    Mejor película musical o comedia:

    ‘Vicky Cristina Barcelona’

    Mejor interpretación por un actor en un película dramática:

    Mickey Rourke, por ‘The Wrestler’ (nuestro polémico lector The Rock Actitud debe estar emborrachándose de lo lindo)

    Mejor interpretación por una actriz en una película dramática:

    Kate Winslet, por ‘Revolutionary Road’

    Mejor interpretación por un actor en una película musical o comedia:

    Colin Farrell, por ‘Escondidos en Brujas’

    Mejor interpretación por una actriz en una película musical o comedia:

    Sally Hawkins, por ‘Happy, un cuento sobre la felicidad’

    Mejor interpretación de un actor en un papel secundario:

    Heath Ledger, por ‘El caballero oscuro’

    Mejor interpretación por una actriz en un papel secundario:

    Kate Winslet, por ‘The reader’

    Mejor director:

    Danny Boyle, por ‘Slumdog Millionaire’ (repito la pregunta: ¿Dónde está el premio para Loveleen Tandan?)

    Mejor guión:

    ‘Slumdog Millionaire’

    Mejor canción:

    The Wrestler, de Bruce Springsteen, para ‘The Wrestler’

    Mejor música original:

    ‘Slumdog Millionaire’, compuesta por A.R. Rahman

    Mejor película de animación:

    ‘WALL-E’

    Mejor película extranjera:

    ‘Vals con Bashir’ (Israel, Francia y Alemania)

    Autor: Alberto Abuín

    Que Frank Miller es un genio del cómic creo que es algo con lo que podemos estar de acuerdo casi todos. Obras como ‘El regreso del señor de la noche’, ‘Ronin’ o la etapa de Daredevil al lado de Klaus Janson, hablan por sí solas. A este maestro de la viñeta se le intentó seducir varias veces desde el mundo cinematográfico, pero sus terribles experiencias con los guiones de ‘Robocop 2’ y ‘Robocop 3’ le hicieron no querer saber nada del séptimo arte.

    Según sus propias palabras, “la gente del cine está completamente loca”. Hasta que un día apareció Robert Rodriguez y le demostró lo fácil que sería llevar al cine uno de sus trabajos. Lo hizo con un corto basado en su famoso ‘Sin City’ (para el que suscribe de lo peor escrito por Miller), que terminó convirtiéndose en una película con un reparto espectacular, tan odiada como amada. Cuando posteriormente nos enteramos de que el propio Miller en solitario llevaría a la pantalla grande la obra maestra de Will Eisner (su padre espiritual, por así llamarlo, y al que se le llegó a considerar como el Orson Welles del cómic), ‘The Spirit’, muchos nos alegramos de ello… hasta ahora.

    Que Miller haya querido trasladar el universo de Eisner y sus personajes al suyo propio, puede ser visto por muchos como un ejercicio de egocentrismo absoluto. Bien mirado, se puede deducir que como Miller le debe mucho a Eisner, en quien se ha inspirado a lo largo de los años, la mezcla podría haber resultado de lo más interesante. Ahora bien, las intenciones no son suficientes para llevar a buen puerto una idea, y mucho menos cuando se trata de mezclar dos artes. Miller es un genio narrativo sobre el papel, donde las imágenes se fusionan con la historia en una alianza de lo más fascinante. Pero el cine requiere de otras herramientas, y el dominio del autor en las viñetas se torna torpe y confuso detrás de una cámara, intentando controlar algo que le queda muy grande. Después de ver una película como ‘The Spirit’, creo que no debe quedar ninguna duda de quién fue el verdadero artífice y responsable de ‘Sin City’.

    ‘The Spirit’ no cuenta absolutamente nada, y su envoltorio de imágenes, que nos remiten sin remedio al anterior trabajo como director de Rodriguez, perdón, Miller, ahoga toda trama posible, porque ésta sencillamente no existe. Los que atacaron sin piedad una película como ‘300’ precisamente por esto, deberían echarle un vistazo a este film y percatarse de lo que en Snyder era un más que ajustado equilibrio entre fondo y forma (ojo, ambas cosas no deberían separarse jamás, pues suelen ir juntas de la mano), en el trabajo de Miller es un caos absoluto. Los personajes no son tales, incluso por momentos resultan monigotes al servicio de un autor demasiado caprichoso y que paga caro su error. Por momentos, y debido a un sentido del humor de lo más extraño (y que nada tiene que ver con el plasmado en la obra original de Eisner), la película parece una mala parodia de una mala parodia. Si la intención de Miller era hacer reír (y puedo asegurar eso, pues se lo he oído decir en persona), se ha equivocado por completo. Ninguno de los actores tiene esa vena cómica de la que él ha hablado en más de una ocasión, y las situaciones presentadas escapan a la comprensión de cualquier tipo de espectador. La película se ha estrenado el día 25 de Diciembre, y aún no conozco a nadie que la defienda. Es más, aseguraría que ‘The Spirit’ es el caso más completo de unanimidad crítica que existe.

    Las imágenes, con un trabajo de fotografía poco inspirado por parte de Bill Pope (habitual colaborador de Sam Raimi), se atropellan en un carrusel sin sentido, provocando el hastío y el aburrimiento a unos niveles en verdad vergonzosos. No voy a hablar de progresión dramática, ésa que de una forma u otra debe existir, porque nos puede dar la risa a todos, y respeto demasiado a Miller como para reírme de él. Sin embargo, y siendo justos, no se puede ser benevolente (y al fin y al cabo sólo se trata de opiniones, nada que resuelva los problemas del mundo) con una película tan mal dirigida (atención al espantoso uso de las elipsis, o del montaje, intentado ser un cómic cinematográfico), tan mal escrita (¿de verdad Miller piensa que narra algo, o lo que es peor, que el espectador pueda estar interesado en el vacío tan descarado de su propuesta?) y tan mal interpretada (Gabriel Match carece de carisma, Samuel L. Jackson se pasa de rosca un millón de veces, y las despampanantes actrices que desfilan por delante de nuestros ojos están todas desaprovechadas). Tema aparte es el descarado machismo que emana film, pero eso lo dejo para los que gustan de debatir este tipo de cosas.

    Will Eisner debe estar revolviéndose en su tumba después de esta enorme falta de respeto por parte de su alumno más aventajado. Decía Miller, cuando consideró que si él no aceptaba dirigir la película, que otro lo haría sin conocer como él el original. ‘The Spirit’ contradice sus palabras, y es la demostración palpable de que un profundo amor por una obra no llega, ni de lejos, para rendirle pleitesía y darla a conocer a un público más amplio que el del cómic. Miller ha logrado el efecto contrario. Su estruendoso fracaso sirve para que mucha gente no quiera saber nada del mundo que intentaba adaptar. Y eso es mucho peor que haber visionado una mala (siendo generoso) película.

    Sí, podría haber incluido ‘The Spirit’ en mi lista de lo peor del 2008. Prefiero concederle el título de “bodrio de la década”.